Acerca de Vevo
La meca oficial de videoclips musicales globales y estrenos masivos. Actuaciones exclusivas, colaboraciones explosivas y enorme calidad cinematográfica que dictan y gobiernan las codiciadas tendencias de la industria discográfica cada semana.
El monopolio visual de la industria discográfica en alta definición
Cuando los ejecutivos más astutos de los enormes y rentables grandes sellos discográficos internacionales se dieron finalmente cuenta de que el vertiginoso internet global estaba silenciosa pero rápidamente devorando y aplastando a la vieja televisión por cable musical, decidieron pragmáticamente unir todas sus potentes fuerzas económicas conjuntas y construir solidamente el imperio comercial audiovisual definitivo e imbatible que hoy domina dictatorialmente el consumo masivo. Esta inmensa plataforma corporativa gigante no se anda para nada con románticos rodeos independientes ni precarias grabaciones granuladas de garaje húmedo y mal iluminado; es la descarada y gigantesca vitrina absoluta estelar donde cantan y desfilan las superestrellas contemporáneas millonarias.
El variado catálogo es francamente abrumadoramente estelar de principio a fin, y siempre funciona ininterrumpidamente como un muy exacto termómetro social en tiempo real fidedigno de lo que está vorazmente consumiendo la conectada juventud global adicta a las redes. Además de acaparar y monopolizar descaradamente las esperadas primicias de los clips y superproducciones oficiales exclusivas y más esperadas y comentadas de la frenética semana pop, su verdadero y genuino valor curatorial brilla resplandecientemente en las acústicas sesiones originales desenchufadas. Prestigiosas e impecables producciones propias como el formato acústico Vevo LIFT exponen el crudo talento vocal puro de iconos intocables mundiales.
Dejar encendido perezosamente reproduciendo este incesante y pegajoso flujo masivo e infinito de ruidosos éxitos planetarios es, sin discusión alguna o debate, la manera más rápida, certera y eficiente de mantenerte cabalmente actualizado sobre quién demonios manda actualmente y dictará la efímera cultura pop rítmica comercial, sin ningún esfuerzo. Es derechamente la herramienta tecnológica más sofisticada y definitiva de enorme descubrimiento comercial para el espectador del milenio ansioso, hiperactivo, curioso y tremendamente exigente de novedades en todo momento.