Acerca de CNBC
La pantalla donde los tiburones de Wall Street te enseñan sus trucos mientras tú intentas descifrar si tu retiro será una realidad o una ilusión bursátil.
El Evangelio Según Wall Street
El espectador promedio de este canal no vive, invierte. Se levanta con el premarket, cena con los cierres de Asia y sueña con ese algoritmo que le va a cambiar la vida (y el color de su Porsche). Es ese tipo que tiene una opinión sobre cada movimiento del FED y que puede recitar el Dow Jones de memoria, incluso cuando está en el baño. Para él, el resto del mundo es ruido, a menos que afecte directamente al precio del petróleo o las acciones de Tesla. (Y sí, probablemente lleva un reloj que vale más que tu auto).
No es solo una fila de gráficos verdes y rojos. Este es el laboratorio donde se destila el pulso financiero global, desde el frenesí de la apertura de Wall Street hasta los análisis más sesudos de la economía china. Ves a los gurús con sus predicciones apocalípticas, a los CEOs con sus sonrisas forzadas y a los periodistas escarbando en cada número como si fuera el último tesoro escondido. Te metes en las entrañas de cómo funcionan las grandes empresas, cómo se mueven las divisas y por qué tu café mañanero costará un 10% más el próximo mes. Es como una sesión de trading en vivo, pero con más drama y menos posibilidades de que pierdas tu casa.
Y no creas que todo son trajes caros y salas de juntas. También se zambullen en las historias que conectan los altos vuelos financieros con la gente de a pie. Piensa en documentales que te muestran el lado B de industrias gigantes o esos programas donde el emprendedor lucha por su sueño (o por no ser devorado por los tiburones). Es una ventana a las ambiciones y las caídas, la avaricia y la innovación, todo en un mismo paquete que te mantiene pegado a la pantalla (probablemente con tu laptop abierta y un ojo en las cotizaciones).
La bolsa manda, y punto.