Acerca de Adult Swim LA
El patio de juegos para adultos con insomnio crónico, donde la animación se atreve a irse de la olla y el humor te obliga a revisar tus límites de decencia.
El club de las mentes dislocadas, con dibujos
Dicen que en el año 2001, mientras el mundo aún se ajustaba a un nuevo milenio, un bloque nocturno clandestino llamado Adult Swim se coló por las grietas de Cartoon Network. Fue la patada en el trasero que la televisión adulta no sabía que necesitaba, un experimento para cerebros que ya habían crecido pero se negaban a abandonar los dibujos animados (y la cordura). Así nació el refugio para los que sospechaban que la vida era una broma de mal gusto, pero aún así querían reír a carcajadas.
Aquí vas a encontrar el universo expandido de la demencia, donde series como Rick and Morty te demuestran que la existencia es un glitch y Robot Chicken desarma tu nostalgia con un humor tan corrosivo que te hace doler el alma. Es el lugar donde la animación no tiene miedo de tocar temas que el prime time ni siquiera se atreve a susurrar, un constante desafío a la lógica que te obliga a repensar todo lo que creías saber sobre entretenimiento (y el propósito de tu vida). Los personajes son tus amigos más disfuncionales, los que te entienden sin decir una palabra, solo con una mirada de hastío cósmico.
Es el lugar perfecto para esas noches en las que decides que mirar fijamente a la pared es una opción válida, o cuando tus niveles de cinismo alcanzan su punto máximo. Maratones 24/7 de contenido que te descoloca, te hace pensar, y luego te hace querer olvidarlo todo de nuevo, solo para volver a la pantalla. Es una sesión de terapia catártica disfrazada de caricatura, (y la verdad, es mucho más barata que el diván). Así que, si tu cerebro ya está lo suficientemente frito como para apreciar el genio detrás del absurdo, has llegado a casa.
Esto es lo más cercano a una epifanía en pijama.